Fecha: 2019-02-11 00:34:03


Cambiemos busca seducir al FMI con un fuerte plan de ajuste para 2019


El gobierno de Macri recibiría gran parte de los desembolsos antes de las elecciones. A cambio, Christine Lagarde espera avances en la reformas laboral y jubilatoria.

No sabemos si en marzo comenzarán o no los chicos las clases, pero sí sabemos que el gobierno de Cambiemos está estudiando la mejor manera de aprobar su próximo examen con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El próximo lunes llega a nuestro país el equipo encabezado por el italiano Roberto Cardarelli a realizar la tercera revisión del acuerdo stand-by, para evaluar las condiciones sobre el próximo desembolso de dinero. Aparecen en este contexto dos grandes preguntas; por un lado, ¿con cuánta subjetividad, buenos ojos, va a evaluar el FMI a la Argentina? Por el otro, ¿pedirá nuestro país que se comiencen a flexibilizar ciertas “clausuras” dado que estamos en año electoral?

Recordemos algunos elementos para ponernos en contexto. La reestructuración que se hizo del acuerdo stand-by en octubre del año pasado permite al staff técnico del FMI, cuya máxima responsable es Christine Lagarde, a evaluar e ir desembolsando los diferentes montos de del organismo con la Argentina. Es decir, el cuerpo político del FMI no queda involucrado en estas etapas, dando mayor grado de libertad a la negociación del gobierno con el Executive Board. A su vez, se consiguió aumentar la cantidad del préstamo, pasando de 20 mil millones de dólares a 56 mil millones de dólares y adelantando la mayor parte del préstamo al 2018 y 2019. De hecho, el calendario de revisión de las condiciones y los desembolsos para este año es bastante completo: el 15 de marzo se publica la tercera revisión y se otorgarían 7.600 millones de dólares, el 15 de junio unos 5.400 millones de dólares más, el 15 de septiembre otros 5.400 millones y el 15 de diciembre solo 975 millones. Es decir, una gran parte estaría llegando antes de las elecciones presidenciales en octubre de este año.

Cabe quizás recordar qué dijo el FMI en su segundo informe técnico publicado en el diciembre del 2018. En la conferencia de prensa, donde se informó sobre la transferencia de 7.800 millones de dólares a la Argentina, David Lipton (parte del ejecutivo de la institución), comentaba que ya a principios de diciembre se veían los resultados de las nuevas políticas consensuadas, es decir, crecimiento cero de la masa monetaria y déficit fiscal primario cero; pero también indicaba que resulta “importante continuar con la eliminación de las distorsiones del sistema impositivo, mejorando las regulaciones del mercado laboral, poniendo el sistema de pensiones en un camino de sustentabilidad financiera y fortaleciendo la gobernanza”.

Es decir, claramente hacia el cuarto o quinto informe de revisión del acuerdo, el FMI esperaría ver temas como la flexibilización laboral y la modificación en le financiamiento del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES, incluyendo reducción de aportes patronales, además de otras reformas tributarias. Seguramente estos temas calientes no se incluyan en esta primera revisión, que mira los avances del gobierno hasta diciembre del 2018, pero parecen ser dos piezas fundamentales sobre las que girará la discusión entre Dujovne y Lagarde. Quizás sea por esto que estos días hemos escuchado ya rumores de que el gobierno estaría dispuesto a pedir un waiver, la eliminación o postergación de ciertas cláusuras, para que la reforma laboral y la reforma jubilatoria no tengan que se tratadas en el 2019. Es decir, dos cartas que en casa de aprobarse el waiver le permitiría a Macri seguir diciendo que le preocupan los jubilados y no pelearse con la CGT. Pero nuevamente debería servirnos para mostrar el verdadero programa económico detrás de los globos amarillos.

Ahora bien, si ya en el segundo informe reconocían méritos del gobierno en la gestión de la crisis, es de esperar que la “subjetividad” del FMI los lleve a reconocer como algo positivo que no haya surgido una nueva corrida cambiaria, a pesar de los costos sean la destrucción de la economía real. Es sinceramente absurdo ver como se felicita a un equipo económico que agudizo una recesión económica: 20% de caída en la construcción y mas del 14,7% en la industria en el 2018, con perdidas de puestos de trabajo por arriba de los 100.000 trabajadores en ese ultimo sector. Y si la preocupación era la inflación, tampoco parece que se encuentre controlada, consultoras privadas ya esperan para este enero una inflación de arriba de 2% mensual.

Sin embargo, lo más probable es que el staff técnico, Lagarde y su equipo, jueguen a favor del gobierno con quien firmo el Stand-by. De alguna manera entiende el propio fondo que si gana la oposición va a pedir revisar el acuerdo a favor de las mayorías, y parece no estar dispuesto. Claramente la intromisión tan brutal del FMI con su calendario de desembolsos y aprobando al gobierno de Cambiemos, muestra el desafío que suponen las próximas elecciones. Para preservar la democracia de nuestro pais, es indispensable sacar al FMI y dejar que seamos los y las argentinas quienes definamos nuestras políticas publicas, eso solo se consigue sacando a Cambiemos de la Rosada.

Fuente: El Despataweb

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