Fecha: 2021-07-02 09:19:58


Indec. Discursos vs realidad: los salarios perdieron 10 puntos con la inflación en el último año


El Gobierno promete que los sueldos le van a ganar a la inflación, pero cerraron el primer cuatrimestre del año por debajo de la suba de precios. Los salarios vienen de derrumbarse más de 20 puntos durante el macrismo y bajo la presidencia de Alberto Fernández la tendencia permanece sin revertirse.

El Indec dio a conocer el Índice de salarios de abril y refleja que los ingresos de los trabajadores siguen cayendo frente a la inflación. El Índice de salarios aumentó 3,2% en el cuarto mes de 2021 respecto de marzo, con una inflación del 3,3 % durante el período, y un 36,3% interanual, muy por debajo de la inflación acumulada de 46,3%. Alberto Fernández había afirmado que: “lo que más me importa es que el sueldo de los trabajadores no se retrase respecto de la inflación”; hasta el momento es lo que está sucediendo.

La situación más grave la viven los trabajadores informales que constituye el 32,4% de la totalidad (según Indec), al percibir ingresos mucho menores al promedio y carecer de derechos laborales. El ingreso promedio de este sector es de $22.385, por este motivo en su gran mayoría forman parte de familias que no pueden cubrir la canasta de consumos básicos calculada por el Indec, quedando por debajo de la línea de pobreza.

El sector público es el más afectado en el último tiempo, desde el Frente de Todos pueden negar que estén llevando adelante un ajuste del presupuesto nacional, pero los números muestran la realidad. En los primeros cuatro meses del año los salarios del sector público crecieron sólo un 16,2%, contra el 17,6 % de inflación para el mismo periodo. A nivel interanual son los que más perdieron, 13 puntos porcentuales.

El informe del Indec sobre distribución del ingreso, publicado este martes, señala que el ingreso promedio de los trabajadores fue $42.294; unos $18.580 menos que la Canasta Básica Total (es lo que necesita un hogar para no ser pobre, según el Indec) de marzo. Uno de los motivos centrales por las cuales la pobreza alcaza a más del 45% de la población.

Las declaraciones del Gobierno se multiplicaron en los últimos días. “La decisión y el compromiso del Presidente (Alberto Fernández) es que este año la Argentina vuelva a crecer después de tres años y que ese crecimiento redunde en una recuperación real de los salarios para que le ganen a los precios y a la inflación”, había dicho el jefe de gabinete, Santiago Cafiero. A su vez el banquero y diputado del Frente de Todos, Carlos Heller argumentó: “la variable inflación no está en caja, y mientras logramos ponerla en caja, vamos a tomar otras medidas para que las víctimas de esta situación no resuelta no sean los trabajadores y los jubilados.” La cercanía con las elecciones dan lugar a este tipo de promesas, pero el Gobierno en más de un año y medio de gestión ha garantizado la caída en los ingresos.

Los jubilados siguen esperando el bono que les habían prometido para paliar al menos de forma parcial lo perdido en los últimos meses. Están analizando reabrir la paritaria de los estatales, pero tampoco hay nada confirmado al respecto. El salario mínimo, vital y móvil que se encuentra en valores cercanos a la canasta de indigencia también espera ser revisado.

El Frente de Todos no eligió gobernar en pandemia es cierto, pero no ha dejado de tomar decisiones que perjudican a las familias trabajadoras y continuó beneficiando a los que más tienen. Los bancos siguen obteniendo grandes ganancias gracias las Leliq, el campo obtuvo sucesivas rebajas de las retenciones y más de U$S 6.000 millones fueron destinados para el pago de la deuda externa, incluyendo al FMI y el Club de París. Esas son las prioridades del Gobierno, es urgente revertirlas para destinar los recursos a combatir las consecuencias de la crisis económica y social.

Fuente: COPENOA