Fecha: 2019-07-28 21:52:41


Como fiscalizar las elecciones


Cada día crece más en Argentina la insatisfacción con el mecanismo de trasmisión de resultados que el gobierno nacional ha contratado.

Por Diego Saravia, dsa@ututo.org

El problema

Cada día crece más en Argentina la insatisfacción con el mecanismo de trasmisión de resultados que el gobierno nacional ha contratado. Sea porque se piense que el gobierno esta organizando un gigantesco fraude, o porque se considere que el sistema elegido no funciona correctamente y es improvisado, o bien porque se desconfía de la empresa contratada. El sistema adolece de una característica necesaria en un sistema de éste tipo, consenso entre los actores de una elección: ciudadanos, partidos, candidatos, secretarías electorales y gobierno. El sistema solo tiene apoyo unilateral en el gobierno y la fuerza política que lo conduce.

La trasmisión de resultados en forma provisoria y rápida, que llamamos conteo provisorio, es solo un aspecto de la fiscalización de una elección. De hecho, para muchos la menos importante. Puesto que en teoría, el resultado se determina en el control, llamado popularmente escrutinio definitivo, técnicamente escrutinio de junta, que se hace semanas después, mesa por mesa, en cada distrito electoral en forma centralizada.

En este escrutinio se revisa cada urna, una por mesa, y si ningún partido presenta actas diferenciadas, se toma el resultado del conteo provisorio plasmado en el acta de cada mesa. Y aquí está una de las claves de la importancia del provisorio. Solo se abre una urna si un partido muestra elementos de prueba de que existió un problema. Y ésto si bien parece sensato, limita enormemente la posibilidad de control. Primero porque el control depende de la acción de unas pocas personas, los apoderados de los partidos en cada distrito, que suelen asumir compromisos políticos partidarios del tipo de yo abro esta mesa y vos esta otra. Y segundo porque éstas personas deben tener pruebas materiales que deben recibir de sus fiscales. Y suele suceder que las mesas problemáticas son justamente las que no tuvieron fiscales de algún partido y los apoderados no tienen entonces forma de hacer que se abra la mesa.

Por ello muchas veces el escrutinio de junta no es una garantía real.

El conteo provisorio es, en la práctica, el que comunica los resultados a la población y el que recibe atención generalizada de los medios. La verdad "real" podrá ser diferente, pero la población tiene como válidos esos resultados.

Y es muy fácil manipular esos resultados, solo con cambiar el órden de carga y poner primero los resultados de las mesas que favorecen a un gobierno, cosa que suele saberse con anticipación, ya se crea la sensación de victoria. Con retrasar la carga hasta horas donde nadie mira y donde los diarios ya tienen su portada cerrada, es posible sembrar en la población la sensación de victoria para un gobierno. Ésto tiene un valor incalculable en elecciones primarias con miras a las definitivas o a un ballotage. Parece haber sucedido en el 2017.

Si avanzamos en suponer un fraude con todas las letras, vemos que es posible hacerlo si se controla a la gente que carga

las actas en el sistema a partir de los telegramas o ahora fotos, cosa que es simple, o como algunos afirman se hará manipulando las imágenes de las actas desde servidores ocultos.

En definitiva. Trasmitir los resultados correctamente termina siendo algo relevante para la ciudadanía y no es algo que se pueda dejar a cargo exclusivamente de una parte, siquiera teniendo organismos electorales independientes como los que existen en otros países, que no los tenemos.

Lo que hace el gobierno

Veamos ahora porque el sistema que se está instrumentando no es bueno.

Desde el punto de vista técnico trasmitir imágenes requiere mas capacidad de comunicación que trasmitir la información que portan las imágenes, unas 300 veces más. Por el tamaño del archivo de una imagen, trasmitir en todo el país miles de imágenes casi simultáneamente, cuando hay mesas ubicadas en lugares con internet o telefonía, de baja capacidad o incluso servicio intermitente, no es lo óptimo. Si bien se podría instalar sistemas satelitales ésto tiene un costo importante. De hecho parecería más relevante intentar dejar una mejor internet en las escuelas de todo el país, para siempre, que gastar mucho en poner un servicio satelital durante un día.

Sabiendo que la información que es necesario trasmitir es muy poca, unos 30 números a lo sumo, no es razonable trasmitir una imagen. Crear la imagen además requiere disponer de escaners para garantizar una imagen plana y bien iluminada que facilite la visualización y su posterior lectura y carga por agentes que requieren confianza, ubicados en un solo punto centralizado.

Alternativa tradicional

Los partidos pueden montar un sistema paralelo de trasmisión y conteo de datos. es lo que se hacia hace tiempo. Lo cual es totalmente razonable, aunque costoso, y no todos los partidos están en condiciones de mantener fiscales en todo el país y organizar por si mismos la trasmisión de datos a sus centrales. Además allí no terminan los problemas, hay que competir contra la información oficial y ofrecer comparaciones mesa por mesa demostrando los problemas del conteo oficial. No es simple de hacer ni de mantener a la opinión publica convencida de que el conteo del gobierno no es correcto, en caso de diferencias.

¿Cual es la alternativa que proponemos desde el proyecto Ututo?

Que desde cada mesa el presidente de mesa y los fiscales que lo deseen, una vez terminado el conteo provisorio y hecha el acta en papel, carguen los resultados. Así se dispersa el punto crítico único, del sistema oficial, hacia las mesas, donde hay fiscales de todos los partidos preparados para controlar.

Los fiscales usarían sus propios celulares, y el presidente de mesa una tablet provista por el gobierno. Los resultados se suben a un servidor al cual todos los fiscales, la población, los medios y los partidos puedan observar en forma abierta, y certificar su conformidad. Ésto último puede instrumentarse con comunicaciones entre las aplicaciones que tienen los fiscales y el presidente en forma local. El órgano electoral puede, si quiere, mostrar además información de un conjunto de mesas testigo que entiendan sea más similar al resultado final que el resultado espontaneo de la carga en las mesas.

Así todos los fiscales cargan los datos al igual que el presidente de mesa, y el sistema informa si hay diferencias.

Lo propuesto es rápido y simple de controlar. En caso de caída de internet, cada fiscal y el presidente, llevan en sus celulares y en la tablet la información, y apenas lleguen a una zona con internet la misma se sube al servidor.

Es un sistema del tipo colaborativo, en línea con las nuevas ideas de la economía participativa habilitada por internet, y que no depende de una autoridad central. Los partidos podrían colocar servidores iguales en sus sedes y recibir datos en forma simultanea, disponiendo de protocolos de verificación entre los mismos.

El problema se termina y se restablece la confianza.

¿Que hicimos hasta ahora?

Desarrollamos un sistema, por ahora precario, para instrumentar en parte estas ideas, como prueba de concepto. Esperamos poder probarlo en algunas mesas en éstas elección Paso. Y esperamos que mas personas se interesen y colaboren en el desarrollo.

Un sistema de éste tipo, supera la simple queja, propone una solución y puede servir a todos los actores de una

elección a solucionar los debates y desconfianzas que hoy aquejan a nuestro sistema electoral.

Fuente: Parte de Prensa

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