Fecha: 2020-10-25 18:12:39


Carta de una médica a los senadores advirtiendo sobre el fraude de las vacunas contra el COVID-19


La doctora Chinda Brandolino médica legista envío una larga carta que merece la pena leer detalladamente. En el escrito cuenta a las autoridades sobre el fraude de las vacunas que intentan frenar el Covid-19.

Estimados Senadores:
Las vacunas presuntamente para prevención de la enfermedad Covid19 ,que se inocularían en ciudadanos argentinos, cual conejillos de indias, al principio en grupos reducidos, y luego masivamente en toda la población argentina, no solo es un fraude, sino que parte de un aberrante fraude científico.
La vacuna en cuestión no es tal, sino que, simplemente es una terapia transgénica. Es decir que introduce un ácido ribonucleico envuelto en nanopartículas de lípidos, para no ser atacado por los anticuerpos de nuestro organismo, que permite que ese ácido ribonucleico, penetre directamente en el núcleo de todas nuestras células. Ese ácido ribonucleico mensajero, lleva un mensaje, un código, al ADN del interior de nuestras células para modificar nuestro genoma. ¿Cómo? Ese ácido ribonucleico (ARN) escribe su mensaje en nuestro ADN, para que éste, el ADN del núcleo de todas nuestras células, sintetice, es decir fabrique, una proteína determinada: LA ENZIMA CONVERTIDORA DE “ANGIOTENSINA 2”. Eso hará, teóricamente, que el ADN, el ácido desoxirribonucleico de nuestras células, fabrique grandes cantidades de esa proteína, para que esta, la enzima, despierte la producción de anticuerpos contra ella misma, es decir, el blanco (target) de la vacuna, es esta enzima; está todo dirigido a destruir esta enzima, la ENZIMA CONVERTIDORA DE “ANGIOTENSINA 2”. Y esta enzima, está principalmente en el testículo, y es responsable de la fertilidad masculina. NO ESTÁ EN EL PULMÓN, eso es una palmaria mentira pseudocientífica. Los fabricantes de estas vacunas, sostienen engañosamente que se encuentra en el pulmón, y que sería el receptor, es decir “el ganchito”, “el vínculo”, que se uniría al spike, a la “espiga del coronavirus” y lo haría ingresar al pulmón. ¿Se entiende? Nada mas fraudulento, una vil mentira.
¿Dónde está el fraude?
Primero. Se argumenta que esa encima convertidora de angiotensina 2, está distribuida en todo el organismo, y específicamente en el pulmón, y que esta proteína sería el receptor para el supuesto nuevo virus, coronavirus SARS- COV2, de manera que exterminando esa proteína, el supuesto virus, no podría entrar al pulmón, y todo esto a partir de un estudio fraudulento, realizado en el año 2003, por un tal Dr. Wenhui Li, publicado en la revista Nature, de cuya financiación hablaremos después.
Segundo. La verdad, en cambio, es que esta proteína, enzima convertidora de angiotensina 2, fue descubierta y descripta en el año 2000 por la Dra. Tipnis, quien demuestra claramente, que esta se encuentra abundantemente en testículos, y algo menos, en corazón y riñón. Así mismo, demuestra con estudios de calidad palmaria, que esta proteína NO se encuentra en el pulmón. Así lo corroboraron estudios sucesivos, en el año 2001, y 2002.
Tercero. Por lo tanto, al hacer esta presunta preventiva vacuna, se diseñará en las células humanas, un mecanismo para brindar anticuerpos contra esa enzima convertidora de angiotensina 2, y así, esterilizar a todos los varones que la reciban, en forma perenne e irreversible.
Cuarto. Es altamente probable, que también se modifiquen otras regiones del genoma, muy probablemente aquellas vinculadas a las reacciones volitivas del ser humano.
Todo esto parece ser el impresionante cumplimiento de lo descripto por uno de los mas nefastos y eficientes ideólogos de la globalización, (elegante eufemismo que alude al Nuevo Orden Mundial y/o Gobierno Mundial), a Zbigniew Brzezinzki “El rol de América en la Era Tecnotrónica – 1970”:
“Aumentará el control político y social sobre el individuo. La sociedad estará controlada. Cada ciudadano será objeto de vigilancia total. Tendrá un fichero con toda la información, y podrá ser revisado en cuestión de segundos. Se ejercerá el control mental de la gente, a través de medios bioquímicos, y manipulación genética.”

SEÑORES SENADORES:
Mucho sería lo que, los verdaderos y honestos, hombres y mujeres de ciencia, podríamos decirles para ilustrarlos sobre la verdad de la presente catástrofe atribuida a este presunto nuevo virus, llamado SARS-COV2, y desde ya, estamos a disposición. Pero lo urgente es explicarles lo que entraña a la autorización para la fabricación y uso de las pretendidas vacunas para la presunta prevención, del supuesto nuevo virus. Será una manera de esterilización masiva de los ciudadanos, cuyos derechos, seguridad e integridad, ustedes deben proteger.
Es posible además, que no solo muera mucha gente con su inoculación, sino que se produzcan alteraciones genéticas que se transmitirán a los hijos, haciendo peligrar las características normales de la especie humana, amén de las graves enfermedades autoinmunes y cancerosas que van a surgir.
A eso se debe la inmunidad jurídica que pretenden las farmacéuticas productoras de estas vacunas; así como pretenden la transferencia de la carga de resarcimiento económico, por los daños causados por la vacuna, al Estado Argentino.
En el caso particular de la farmacétuica “AstraZéneca”, les recuerdo que entre sus principales accionistas, figura Jorge Soros, que a través de su Open Society, financia la Fundación Huésped, que preside del Dr. Cahn. ¿Una coincidencia?
Por último, les recuerdo que el DELITO de inoculación de sustancias extrañas o dañinas en el organismo humano, sin la voluntad correctamente informada de las personas que las reciben, configuran DELITO DE LESA HUMANIDAD, contemplados en las cláusulas ampliatorias del Estatuto de Roma; violan el Código de Nuremberg, incorporado a la Constitución en la reforma del año 1994, y la Declaración de la UNESCO sobre vacunación, en el año 2005.
Esta Ley en caso de ser sancionada, configura un CRIMEN de Lesa Humanidad, y por lo mismo, sería un DELITO IMPRESCRIPTIBLE. Pero mucho mas allá de las razones y cuestionamientos jurídicos, existirá en todos nosotros, el fuego abrasador inextinguible de nuestra propia conciencia.
¡Quiera Dios, que una reflexión sincera, desprejuiciada y honesta, detenga la sanción de esta aberrante normativa!
Y que sea Dios, Nuestro Señor, quien premie o demande, a quienes asuman la responsabilidad de la sanción de la presente Ley.
PD.: toda la información detallada sobre el fraude científico al que me referí, está contenido en el informe de la Junta Argentina de Revisión Científica “Cronología Target Vacuna contra COVID-19”, que todos los legisladores tienen en su poder y que les ha hecho llegar el Dr. y genetista, Luis Marcelo Martínez.
Como propuesta alternativa, sugerimos a los Señores Senadores que propongan y avalen, la fabricación y utilización de la vacuna oral, sin coadyuvantes, mucho menos peligrosa, y no transgénica, que desarrolló el investigador del CONICET de Córdoba, Dr Luján.
Gracias.
Dra. Chinda C. Brandolino, Médico Legista

Fuente: https://canal7salta.com/